martes, 23 de enero de 2024

NI UN PASO ATRÁS, que lo diga quien está en el frente de batalla, no los políticos.


Danielito…

Varios patriotas, desde mucho antes de que tome el poder guillermo lasso, de tan triste recordación, insistimos en que el ciudadano nativo de la República del Ecuador deseche eso que entre gallos y media noche nos impuso el maléfico “rata del ático” correa.

Insistimos varios que tratábamos de evitar la estanflación del coludido y hombre de estricto carácter mitómano y gran fortuna que jamás pudo explicar y que según este ser de triste figura fue dejado presentar un juramento de 30.136,99 dólares por día y mantenía que ‘Lorenza’ podía vivir y ser empresaria con diez al mes (cero, treinta y tres centavos por día): aproximadamente 91.324,21 veces menos de lo que él ganaba.

 

Empero, “los cantos de sirena” del coludido coro lograron embobar al ¡Chico Silencio! Y muy ‘raro su abrumador’, sus pactos que mantengo sus excepciones que confirman la regla.

¡Se ha portado, como ‘su muchacho’ y tiene a los de la línea Castro-Madurista como: "Watanegui consup' quiere decir 'quiero tomar sopa'! ¡'Iupipati Iupipati' parece que no tiene traducción, pero significa 'un poco para ti, un poco para mí'. Y 'Wuli Wani Wanaga', ¡quiere decir 'quiero seguir disfrutando"! (Letra de Sopa de Camarón)

Felicito al gobierno por implementar la intervención militar. Le reprocho no haber previsto y proporcionado, sin dejarlo al azar, fondos suficientes para tal objetivo.




¡Somos tan machos! De que por ¡soberanía! No permitimos una base aérea de avanzada. Sin embargo, a lavar servicios higiénicos (una profesión muy respetable) Mueren o son violados en su camino a mejorar su vida.

Reclamo por su falta de palabra de no subir impuestos ya que, de manera mañosa, pretende subirlos   para solucionar problemas fiscales ajenos a la urgencia.

En resumen, si



hubiera (que no la habrá) una guerra con los vecinos no cabría lo de ni un paso atrás, ni a un costado, ni al frente, pues con el doble de soldados bien equipados, nos tendrían rodeados por los cuatro costados.

NI UN PASO ATRÁS, que lo diga quien está en el frente de batalla, no los políticos.

Entendible es que los políticos usen esas frases para enaltecer el espíritu patriótico de soldados y ciudadanos cuyo ánimo es necesario, especialmente cuando el peligro acecha y la muerte se olfatea.

Menos soldados, más profesionalismo, presupuesto adecuado y modernización permanente en términos de defensa.

¿Cuánto cuesta el portaaviones más caro? Que es propiedad del gobierno de los Estados Unidos de Norte America.

En la fecha en la que estuvo prevista la entrada en servicio del USS Gerald Ford, que fue, hasta la fecha el portaaviones más caro de la historia: 13.000 millones de dólares. Según se ha informado en varios servicios de noticias, con capacidad para albergar a una tripulación de 4.539 hombres.

El costo de mantenimiento de un Portaaviones tiene un promedio de 7 a 8 millones de dólares diarios, nomás échale números.

¿Qué haríamos nosotros con 45.000 soldados que ni siquiera están equipados para enfrentar un conflicto bélico interno sin necesidad de submarinos, ni aviones ni tanques de guerra?

¿Cuánto nos cuestan las FFAA si, más allá de su férrea determinación de hacerlo, no están en condiciones de defendernos?

Según el Balance Militar de 2023, divulgado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, una entidad autónoma con una trayectoria de 65 años, las fuerzas armadas de Israel cuentan con 26.000 militares profesionales y 100.000 conscriptos. Fuerzas Armadas sobre las que a pesar de su reducido número de soldados, nadie discute su estruendoso poderío.

Entonces NO es tan importante el número, es la preparación, la profesionalización.

Sin la financiación adecuada, sin el equipo, sin una actualización permanente, un ejército sólo agota el presupuesto de cualquier Estado.

¿De qué sirve preparar profesionalmente a miembros de las FFAA si no pueden poner en práctica los conocimientos adquiridos que permitan defender sus lares de quien ose atacarlos?  ¿Acaso no es causa de tal anomalía la falta de apoyo del estado?

45.000 soldados cuyos salarios hemos estado pagando a través de impuestos y resulta que no están equipados para cumplir con su propósito.

Es innegable que, si no se les dan los recursos suficientes, no podrían rendir cuentas por su falta de defensa, y lo que es peor, en un plazo perentorio de tres meses como máximo, según el Decreto 110, modificado por el 111.

Sin menospreciar que nuestros Jueces, FFAA y Policía han sido “encandilados”.

IMPUESTOS NO. Volveríamos a lo mismo.

Antonio Kure M.

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